OpenStreetMap: el mapa libre del mundo
Casi todos los mapas que hace PlotMyMap salen de OpenStreetMap, un mapa del mundo hecho por voluntarios. Esta guía explica qué es, cómo se organiza, cómo se puede usar y cómo mejorarlo.
Qué es OpenStreetMap
OpenStreetMap (OSM) es una base de datos geográfica del mundo entero, libre y editable por cualquiera. Nació en 2004 en Reino Unido, cuando Steve Coast, harto de que los mapas oficiales fueran caros y estuvieran cerrados, empezó a cartografiar Londres con un GPS y una bicicleta.
Hoy la editan millones de personas registradas, y varias decenas de miles lo hacen cada mes. Hay de todo: vecinos que añaden su calle, montañeros que suben sus rutas, ayuntamientos y empresas que aportan datos, y equipos humanitarios que cartografían zonas sin mapa tras un terremoto o una inundación.
La idea es la de la Wikipedia aplicada a los mapas: nadie es dueño del conjunto, cualquiera puede corregir lo que conoce y todo queda registrado, con su historial de cambios.
Qué hay dentro
OSM no es una imagen, sino datos: puntos, líneas y áreas con etiquetas. Una calle es una línea con etiquetas como «highway=residential» y «name=Calle Mayor»; un edificio, un área con «building=yes» y, si se sabe, su altura o su número de plantas; una fuente, un punto con «amenity=drinking_water».
Eso permite dibujarlo de mil maneras. El mapa que se ve en openstreetmap.org es solo uno de muchos estilos posibles; el mismo dato sirve para un navegador de coche, para un mapa de bicicleta, para una app de senderismo o, como aquí, para un dibujo a línea.
Lo que mejor tiene OSM son las calles, los caminos y los senderos, a menudo más completos que en los mapas comerciales; los edificios, en las ciudades; y una enorme variedad de detalles: fuentes, bancos, miradores, refugios, ruinas. Lo más irregular es la cobertura: en Europa es excelente casi en todas partes; en algunas zonas rurales del mundo, todavía escasa.
Los nombres se guardan en el idioma local y, muchas veces, también en otros. Por eso un mapa de Tokio o de Atenas puede rotularse en alfabeto latino: PlotMyMap usa el nombre en español o en inglés cuando existe.
La licencia: libre, pero citando
Los datos de OSM se publican con la licencia ODbL (Open Database License). Se pueden usar para cualquier fin, también comercial, con dos condiciones: citar la fuente («© colaboradores de OpenStreetMap») y, si se redistribuye una base de datos modificada, compartirla con la misma licencia.
Un mapa dibujado a partir de esos datos, como un póster o una imagen, es una «obra producida» y se puede usar libremente siempre que lleve el crédito. Por eso todos los mapas de PlotMyMap lo llevan escrito en una esquina. Si recortas el mapa o lo publicas, procura que el crédito siga visible o que aparezca al lado.
En España, PlotMyMap añade edificios del Catastro y relieve del Instituto Geográfico Nacional, que también son datos abiertos con obligación de citar la fuente; fuera, el relieve sale de SRTM y las costas generales de Natural Earth. Todo eso va también en el crédito del mapa.
Cómo se usan los datos sin abusar
OSM se mantiene con donaciones y sus servidores son modestos. Sus normas piden que quien use muchos datos no los descargue a demanda de sus servidores, sino que se haga una copia propia.
Eso hace PlotMyMap: descarga los datos por regiones desde Geofabrik, un servicio que reparte copias diarias de OSM por países y regiones, los guarda en su propio servidor y los actualiza cada cierto tiempo. El mapa de fondo y el buscador de lugares de la web también son propios.
La consecuencia práctica es que un cambio que hagas hoy en OSM tarda un tiempo en verse en tus mapas: lo que tarde en llegar la siguiente actualización de esa región.
Cómo corregir un error, paso a paso
Si en tu mapa falta una calle, un camino está mal o un nombre tiene una errata, lo mejor es corregirlo en el origen: así sale bien aquí y en todas las aplicaciones que usan OSM.
1. Crea una cuenta en openstreetmap.org. Es gratis y solo pide un correo.
2. Busca el sitio y acércate todo lo posible. Pulsa «Editar»: se abre iD, el editor de la propia web, que funciona en el navegador sin instalar nada. La primera vez ofrece un tutorial de diez minutos que merece la pena.
3. Haz el cambio. Para corregir un nombre, pulsa sobre la calle y cambia el campo «Nombre». Para añadir un camino, elige «Línea», dibújalo sobre la foto aérea y dile qué es (sendero, pista, calle). Para mover algo, arrástralo.
4. Guarda con una descripción corta de lo que has hecho («Añadido sendero al mirador», «Corregido nombre de la plaza»). El cambio queda publicado al momento y cualquiera puede verlo y revisarlo.
Si no te atreves a editar, en la misma web puedes dejar una nota: pulsa en el sitio, escribe qué está mal y algún voluntario de la zona lo revisará.
Buenas costumbres
Cartografía lo que hay, no lo que te gustaría. OSM recoge la realidad sobre el terreno: un camino privado se marca como privado, no se borra; una calle que solo existe en un proyecto no se dibuja hasta que exista.
No copies de otros mapas. Google Maps y la mayoría de los mapas comerciales tienen derechos de autor; copiar de ellos está prohibido. Las fotos aéreas que ofrece el editor sí están autorizadas, igual que lo que tú has visto o medido.
Empieza por lo que conoces. Tu calle, tu barrio, tu pueblo o el sendero que haces cada domingo. Es donde mejor puedes aportar, y en pocas semanas se nota.
Y si haces mapas con PlotMyMap, cada mejora que hagas en tu zona sale en tu próximo mapa. Pocas herramientas de dibujo permiten corregir el mundo antes de dibujarlo.
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