Curvas de nivel: qué son y cómo leerlas
Las curvas de nivel convierten el relieve en líneas sobre un papel plano. Con un poco de práctica se lee en ellas la forma del terreno: dónde sube, cuánto, por dónde baja el agua y por dónde es fácil pasar.
Qué es una curva de nivel
Una curva de nivel es una línea que une todos los puntos del terreno que están a la misma altitud. Si imaginas una montaña cortada en rodajas horizontales, cada una a la misma distancia de la anterior, el borde de cada rodaja visto desde arriba es una curva de nivel.
Por eso dos curvas nunca se cruzan (un punto no puede estar a dos alturas a la vez, salvo en un extraplomo) y cada curva acaba cerrándose sobre sí misma, aunque a veces lo haga fuera del papel.
Caminar siguiendo una curva de nivel es caminar en llano: ni se sube ni se baja. Cruzarlas es subir o bajar.

La equidistancia y las curvas maestras
La equidistancia es la diferencia de altitud entre dos curvas seguidas. En un mapa con equidistancia de 20 m, cruzar cinco curvas es subir o bajar 100 m.
Cada cierto número de curvas, una se dibuja más gruesa y lleva escrita su altitud: es la curva maestra. Lo habitual es una maestra cada cinco curvas, así que con equidistancia de 20 m las maestras marcan 100, 200, 300 m... Sirven para no tener que contar curvas una a una.
La equidistancia depende de la escala: si fuera siempre la misma, un mapa detallado tendría curvas demasiado separadas y uno de comarca, una maraña. PlotMyMap la ajusta para que dos curvas queden a algo menos de un milímetro de papel en una pendiente normal: a 1:10.000 salen cada 10 m, a 1:25.000 cada 20 m y a 1:50.000 cada 50 m. Las maestras van una de cada cinco, con su cota escrita sobre la propia línea.
Pendiente: curvas juntas y separadas
La regla básica: curvas juntas, pendiente fuerte; curvas separadas, terreno suave. Donde las curvas casi se tocan hay un cortado o una ladera muy empinada; donde se abren mucho, una llanura, una meseta o el fondo de un valle.
La pendiente se puede calcular. Mide en el mapa la distancia entre dos curvas, pásala a metros con la escala y divide la equidistancia entre esa distancia. A 1:25.000 con curvas cada 20 m, si dos curvas están a 2 mm, la distancia real es 50 m: la pendiente es 20 / 50 = 40 %. Si están a 8 mm (200 m), es del 10 %.
Como referencia: hasta un 10 % se camina cómodo, del 20 al 30 % ya es una subida seria y a partir del 50 % hace falta usar las manos o un sendero en zigzag.
Valles, crestas, cumbres y collados
Cumbres: curvas cerradas, concéntricas, cada vez más pequeñas hacia el centro. La más pequeña es la cima; en los mapas topográficos suele llevar un punto o un triángulo con su altitud.
Valles y barrancos: las curvas forman una V o una U cuya punta apunta hacia arriba, monte arriba. Por el fondo de esa V suele correr un arroyo, y el agua baja en sentido contrario a la punta.
Crestas y espolones: también forman V o U, pero con la punta hacia abajo, hacia el valle. Una forma práctica de distinguirlos es mirar las cotas de las maestras: si la punta señala hacia cotas más bajas, es un espolón; si señala hacia cotas más altas, es un valle.
Collados: el punto bajo entre dos cumbres, con forma de silla de montar. En el mapa se ve como dos grupos de curvas cerradas enfrentados, con un estrechamiento entre ellos. Son los pasos naturales y por ellos suelen ir los caminos.
Hoyas y dolinas: curvas cerradas que encierran terreno más bajo. Muchos mapas las marcan con pequeñas rayitas hacia dentro; en zonas calizas, como los Picos de Europa, son frecuentes.

Leer el mapa como un paisaje
Con las formas básicas se puede imaginar el terreno antes de ir. Busca primero los ríos (siempre en el fondo de las V), luego las cumbres (las curvas cerradas más altas) y después las crestas que las unen. Con esos tres elementos el relieve se ordena solo.
Mira cómo van los caminos respecto a las curvas: un camino que corre paralelo a ellas es llano; uno que las cruza en perpendicular, empinado; uno en zigzag, una subida fuerte que el sendero suaviza.
Un buen ejercicio es comparar el mapa con una foto o con el propio paisaje en una excursión: en poco tiempo se aprende a «ver» la montaña en las líneas.
De dónde salen las curvas
Las curvas de un mapa moderno se calculan a partir de un modelo digital del terreno: una rejilla con la altitud medida en cada punto, normalmente con láser desde un avión (LIDAR) o con radar desde un satélite.
En España, PlotMyMap usa el modelo del Instituto Geográfico Nacional, con un dato cada 5 m en los mapas de detalle. Fuera de España usa SRTM, la misión de radar de la NASA, con un dato cada 30 m. Las curvas se suavizan lo justo para que no salgan a escalones, sin inventar relieve que no esté en los datos.
Ningún modelo es perfecto: en cortados verticales, bosques muy densos o zonas urbanas puede haber pequeños errores. Por eso un mapa hecho en casa es estupendo para preparar una ruta o colgarlo en la pared, pero no sustituye a la cartografía oficial ni a una brújula para orientarse en montaña.
Hacer tu propio mapa con curvas
En PlotMyMap, el tipo de mapa topográfico lleva de partida curvas de nivel con sus maestras y cotas, cumbres con su altitud, cuadrícula UTM, escala gráfica, norte y leyenda.
Elige la escala según lo que quieras leer: 1:10.000 para una ladera o un pueblo de montaña con todo su detalle, 1:25.000 para una ruta de un día y de 1:50.000 en adelante para una sierra entera. A partir de 1:30.000 el mapa cambia de registro y las curvas pasan a ser la estructura del dibujo.
Los mapas de ejemplo de Potes (1:10.000) y de los Picos de Europa (1:25.000) son un buen punto de partida para ver cómo cambia la lectura con la escala.
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