Mapas topográficos a tu medida
Un mapa topográfico de la zona exacta que te interesa, a la escala que tú digas y en el papel que tengas: no el corte de hoja que te toque.
Lo que lleva el mapa
Curvas de nivel, con una maestra cada cinco y su cota escrita sobre la línea. La equidistancia se ajusta sola a la escala, para que las curvas ni se amontonen ni escaseen.
Cuadrícula UTM con sus coordenadas en el borde, cumbres con su altitud y nombres de poblaciones y parajes.
Escala gráfica, norte y leyenda, solo con lo que de verdad sale en el mapa.
Caminos y sendas, ríos y arroyos, bosque, edificios y carreteras, cada cosa con su trazo.

La escala manda
Primero eliges papel y escala, y la web te dice cuánto terreno entra: en un A4 a 1:25.000 caben unos 4,8 por 5,7 km. Luego colocas ese recuadro donde quieras.
A escalas de comarca (de 1:30.000 en adelante) el mapa cambia de registro: las curvas pasan a ser la estructura, las carreteras principales se refuerzan y los pueblos pequeños se marcan con un símbolo y su nombre.
La escala que pides es la que sale, exacta: se puede medir con una regla sobre el papel.

El relieve
En España viene del modelo digital del terreno del Instituto Geográfico Nacional, con un dato cada 5 metros en los mapas de detalle. Fuera de España se usa SRTM, con un dato cada 30 metros.
Las curvas se suavizan lo justo para que no salgan a escalones, sin inventar relieve que no esté en los datos.
Para qué sirve
Para preparar una ruta, para tener en la pared el valle donde veraneas, para un trabajo de clase o para regalar a quien acaba de subir su primera cumbre.
No sustituye a un mapa oficial para orientarse en montaña: los datos son abiertos y pueden tener huecos.