Grabar un mapa con láser
Un mapa dibujado a línea es casi el archivo perfecto para una grabadora láser: todo son trazos, sin fotos ni degradados. Esta guía cuenta cómo prepararlo para que salga limpio en madera, cuero o acrílico.
Por qué un mapa a línea encaja con el láser
Las grabadoras láser trabajan de dos maneras. En el modo de línea (lo que muchos programas llaman «line», «score» o «vector») el cabezal recorre cada trazo, como un bolígrafo. En el modo de relleno («fill», «engrave» o «raster») barre la pieza de lado a lado, renglón a renglón, y quema las zonas oscuras de una imagen.
Un mapa normal, hecho de manchas de color, obliga a usar el relleno: lento, y con bordes que dependen de la resolución. Un mapa de PlotMyMap ya está hecho de líneas, incluidos los rayados de los edificios y los parques y las letras, que son de un solo trazo. Se puede grabar entero en modo de línea, que es más rápido, más nítido y gasta menos material.
Hay otra ventaja: el mismo archivo sirve para grabar y para cortar. El borde del mapa es una línea más, así que puedes grabar el dibujo y recortar la pieza con su forma en la misma pasada.

Qué archivo usar
Usa el SVG. Es vectorial, como el modo de línea del láser, y lo abren todos los programas habituales: LightBurn, xTool Creative Space, el de Glowforge, LaserGRBL con su importador o Inkscape, si quieres retocarlo antes.
El SVG de PlotMyMap trae una capa por color: las calles en una, los edificios en otra, el agua en otra, el marco y los textos en las suyas. La mayoría de programas de láser agrupan las líneas por color, así que cada elemento del mapa llega como una capa que puedes encender, apagar o grabar con su propia potencia.
El PNG también se puede grabar en modo de relleno, pero pierdes todo lo anterior: el láser tendrá que barrer la pieza entera y las líneas finas dependerán de la resolución de la imagen. Resérvalo para cuando el programa de tu máquina no admita vectores.
Prepara el tamaño antes de dibujar
Igual que en papel, el tamaño manda. Elige como papel el tamaño real de la pieza: un posavasos de 10 cm, una tabla de 20 × 30 o lo que vayas a grabar. Si no es un tamaño estándar, el papel «A medida» admite milímetros.
Deja el margen a cero si vas a recortar la pieza por el borde del mapa, o en unos milímetros si la pieza ya está cortada y quieres un borde limpio alrededor del grabado.
Para un posavasos o un adorno redondo, elige la forma de círculo: el marco sale como un círculo perfecto que el láser puede cortar. Un cuadrado de 10 cm a 1:8.000 deja ver unos 800 metros de terreno, un barrio entero o el centro de un pueblo.
La densidad: el detalle que aguanta cada material
El punto del láser no es infinitamente fino. En una máquina de diodo mide más o menos una o dos décimas de milímetro, y en la madera la quemadura se abre algo más. Dos líneas a menos de medio milímetro se juntan en una mancha.
Por eso conviene pensar el mapa a la escala de la pieza. Un posavasos con una ciudad entera a 1:25.000 sale como un borrón; el mismo posavasos con un casco antiguo a 1:6.000 se lee perfectamente. Si dudas, acerca la escala.
PlotMyMap ya ayuda con eso: con «Adaptar a la escala» encendido funde o quita lo que en el papel quedaría más pequeño que el detalle útil. Si aun así ves zonas muy apretadas, en los elementos del mapa puedes abrir el rayado de los edificios o de los parques (más milímetros entre líneas) o quitar las calles menores y las sendas.
Cada material aguanta un detalle distinto. El contrachapado de abedul y el MDF admiten mucho detalle y dan un tono tostado uniforme. Las maderas con veta muy marcada, como el pino, queman a trozos. El cuero agradece líneas algo más separadas. El acrílico colado graba en blanco esmerilado y luce mucho con luz por el canto.

Grabar, marcar y cortar: el orden
En el programa del láser, asigna a cada capa lo que debe hacer. Lo habitual: el dibujo del mapa (calles, edificios, agua, curvas) en modo de línea con poca potencia, para que marque sin atravesar; el título en la misma capa o un poco más intenso; y el marco en modo de corte, con la potencia que tu material necesite para atravesarlo.
El corte siempre al final. Si cortas primero, la pieza puede moverse o caer un poco y el grabado saldrá desplazado. La mayoría de programas ordenan las capas por su número: deja la de corte la última.
Si no quieres algún elemento, apaga su capa en el programa del láser en lugar de borrarlo del archivo: así puedes probar combinaciones sin volver a descargar el mapa. Las curvas de nivel, por ejemplo, quedan preciosas en madera, pero en una pieza pequeña pueden cargar demasiado.
Prueba antes de la pieza buena
La potencia y la velocidad dependen de cada máquina y cada material, así que no hay números que valgan para todos. Graba primero una esquina del mapa en un retal del mismo material, con dos o tres combinaciones, y quédate con la que deje la línea más fina sin cortes.
Fíjate sobre todo en los rayados: son lo primero que se empasta. Si se juntan, baja la potencia, sube la velocidad o vuelve a PlotMyMap y separa sus líneas.
En madera, una pasada suave de cinta de carrocero antes de grabar evita las marcas de humo alrededor de las líneas. Se quita después y deja el tono de la madera limpio.
Seguridad e ideas
Nunca grabes PVC ni vinilo: al quemarse sueltan cloro, que es tóxico y corroe la máquina. Trabaja con ventilación o extracción de humos y no dejes el láser solo mientras graba.
Algunas ideas que funcionan muy bien: un juego de posavasos con los barrios de una ciudad, una tabla de cortar con el pueblo de la familia, una caja de madera con el mapa de la boda en la tapa, una lámpara de acrílico con la ciudad grabada o una etiqueta de cuero con una ruta de montaña.
Para un regalo, marca el sitio que importa con la chincheta o el corazón de PlotMyMap y escribe las coordenadas en el subtítulo: en madera, ese detalle es lo primero que se mira.
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