Cómo imprimir y enmarcar un mapa
Un mapa dibujado a línea gana mucho en papel, pero hay unas cuantas decisiones que marcan la diferencia entre un póster que luce y uno que decepciona. Aquí van, en el orden en que conviene tomarlas.
Primero, el marco
Aunque parezca al revés, lo práctico es empezar por el marco. Los marcos de tamaño estándar son mucho más baratos que los hechos a medida, así que conviene diseñar el mapa para uno que ya exista: A4, A3, 30 × 40, 50 × 70 o un cuadrado de 30 × 30 cm son los más fáciles de encontrar.
Si el marco lleva paspartú (el cartón con ventana que separa la lámina del cristal), el mapa debe tener el tamaño de la ventana más un centímetro por lado para que el cartón lo sujete. Un marco de 50 × 70 con paspartú suele tener una ventana de unos 40 × 50 cm: mide la tuya antes de elegir.
En PlotMyMap puedes elegir directamente esos papeles, incluidos los pósteres de 30 × 40 y 50 × 70 cm, o escribir una medida a mano en milímetros cuando el marco no sea estándar. También puedes girar cualquier papel a apaisado.

PDF, PNG o SVG
PDF es el formato para imprenta. Es vectorial: guarda las líneas como líneas, no como píxeles, así que sale nítido a cualquier tamaño y la imprenta no tiene que preguntarte por la resolución. Si vas a una copistería o a una imprenta en línea, pide que lo impriman «a tamaño real» o «al 100 %».
PNG es una imagen de píxeles, útil para laboratorios fotográficos, para compartir o para usar el mapa en otro programa. La resolución se mide en puntos por pulgada (ppp): 300 ppp es el estándar para algo que se mira de cerca. Un A3 a 300 ppp son 3.508 × 4.961 píxeles; un 50 × 70, 5.906 × 8.268. Para un póster grande que se mira a un metro, 150 a 200 ppp también se ven bien.
SVG es también vectorial y está pensado para editar el mapa en Inkscape o Illustrator (quitar algo, cambiar un color, añadir un texto) o para dibujarlo con un plotter. Para imprimir sin tocar nada, el PDF es más cómodo.
Los márgenes y el «a sangre»
Casi ninguna impresora de casa imprime hasta el borde de la hoja: deja unos milímetros en blanco. Por eso los mapas de PlotMyMap llevan un margen alrededor (un centímetro de partida) que queda limpio, con el color del papel.
Si quieres que el fondo del mapa llegue hasta el borde, lo que en imprenta se llama a sangre, díselo a la imprenta: imprimirán en una hoja algo más grande y la cortarán a medida. Con un marco con paspartú no hace falta: el cartón tapa el borde de todos modos.
Un margen generoso, por cierto, favorece a los mapas de línea. El dibujo respira, y el título y la escala gráfica quedan bien separados del borde del marco.
Qué papel pedir
Para un mapa dibujado a línea, el papel mate casi siempre gana al brillo: no refleja la luz, las líneas finas se ven limpias desde cualquier ángulo y tiene un tacto de lámina, no de foto.
El gramaje (el grosor) importa más de lo que parece: por debajo de 150 g/m² el papel se ondula dentro del marco. Para un póster, de 170 a 250 g/m² va bien. Si quieres algo especial, los papeles de algodón o «fine art» dan un acabado de grabado que le sienta muy bien a este estilo, aunque cuestan bastante más.
Si eliges un tema de color con fondo oscuro, ten en cuenta que la impresora cubrirá toda la hoja de tinta. En papel mate fino puede quedar algo apagado o cuartearse al doblarlo; un papel más grueso lo aguanta mejor.

Colores: lo que ves y lo que sale
La pantalla emite luz y el papel la refleja, así que los colores nunca salen idénticos. Los tonos claros y suaves suelen salir algo más apagados, y los fondos crema pueden verse más amarillos o más grises según la impresora.
Si el mapa va a ser un regalo o un tamaño grande, pide una prueba en pequeño (un A4 del mismo archivo) antes de la copia definitiva. Es barato y evita sorpresas.
Las líneas muy finas en colores claros son lo primero que se pierde. Si al ver la prueba alguna capa casi no se distingue, vale la pena oscurecer su color o pasar a un tema con más contraste.
Imprimir en casa
Un A4 o un A3 se pueden imprimir sin problema en una impresora doméstica. Lo importante es el diálogo de impresión: elige tamaño real o 100 %, y desactiva «ajustar a la página». Si no, la impresora encogerá el mapa unos milímetros y la escala dejará de ser exacta.
Usa la calidad de impresión más alta y el tipo de papel correcto en el menú (mate, fotográfico, cartulina): la impresora ajusta la cantidad de tinta según lo que le digas.
Deja secar la hoja un rato antes de tocarla o meterla en el marco, sobre todo si el tema tiene mucho color.
Enmarcar
A los mapas de línea les sientan bien los marcos sencillos: madera natural o un perfil fino negro o blanco. Un marco recargado compite con el dibujo.
Un paspartú blanco de 5 a 8 cm hace que hasta un mapa pequeño parezca una lámina de galería. Si el fondo del mapa es crema, un paspartú blanco roto queda más integrado que uno blanco puro.
El cristal antirreflejo cuesta algo más pero se agradece en un mapa, que invita a acercarse a leer los nombres. Cuelga el mapa con su centro a la altura de los ojos, más o menos a 1,5 m del suelo.
Un detalle que convierte el mapa en un regalo: aprovecha el subtítulo para poner las coordenadas del lugar, una fecha o una frase. En PlotMyMap el título y el subtítulo se escriben con letras de un solo trazo, a juego con el dibujo.
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